II Homenaje en el Soto de Aldovea


El 2 de Noviembre de 2013, Juventud Nacional acudió un año más al Soto de Aldovea para honrar la memoria de las 414 personas asesinadas en estas tierras regadas por el Henares entre Alcalá y San Fernando.

Esta masacre de población civil se engloba dentro de las llamadas “matanzas de Paracuellos” cuyo número de asesinados ascendió a unas 2.500 personas según algunas fuentes, si bien la cifra exacta sigue siendo objeto de discrepancia y controversia.

Juventud Nacional recordó la memoria de estas personas, las cuales fueron asesinadas por considerarlas de forma arbitraria, por los comisarios políticos de la época, contrarias a unas ideas, sin que los fusilados fueran objeto de juicio por un tribunal debidamente habilitado. 

Fuera de posiciones guerracivilistas, esta concentración de Juventud Nacional en el Soto de Aldovea sirve para denunciar la manipulación que sufre la Historia de manera habitual por parte de los vencedores o incluso por parte de los perdedores, como ocurre en este caso. 

Actualmente, el bando que fue considerado perdedor en la Guerra Civil española, pese a que toda España fue perdedora en esta guerra, una guerra entre hermanos, hermanos que fueron manipulados por unos pocos para llevar empresas deleznables en algunos casos o para beneficio de unos pocos en otros, es el que domina la opinión pública y ha conseguido que sus tropelías y atropellos a la población civil sean olvidados. 

Juventud Nacional, como grupo de patriotas, no puede permitir que las masacres de compatriotas sean olvidadas y no sean condenadas. Juventud Nacional siempre honrará la memoria de estas personas y evitará que su recuerdo caiga en el olvido, combatiendo así el silencio mediático. Siempre se dice que hay que recordar la Historia para evitar que sus tristes sucesos se vuelvan a repetir y, por ello, nosotros debemos recordar como unos pocos asesinaron a sangre fría a cientos de personas en esta tierra del Valle del Henares. 


Tras las diferentes lecturas que se realizaron por parte de Sandro Algaba y David Hernández, se guardó un minuto de silencio en memoria de las 414 almas fusiladas. Una vez concluido, los asistentes acudieron al Cementerio de los Mártires, lugar donde fueron trasladados y enterrados los cuerpos de los asesinados, junto al resto de fusilados durante las “matanzas de Paracuellos”. Durante la visita al cementerio se dio lectura a cada epitafio existente, conociéndose así muchas historias personales y como menores de edad fueron también vilmente asesinados. 

Al finalizar la visita, se disfrutó de una comida de camaradería en las instalaciones de España2000 de San Fernando de Henares.