Visita a Asturias, cuna de la Reconquista


Juventud Nacional viajó a tierras asturianas para conocer el lugar donde comenzó la Reconquista a manos de un puñado de hombres que derrotaron a los moros que dominaban la península Ibérica en el siglo VIII, todo un ejemplo de valentía, que hoy más que nunca, debe permanecer vivo en los jóvenes de nuestra nación.

El primer día en Asturias, la expedición acudió a la mesa redonda celebrada en Oviedo, titulada “Al servicio del pueblo”, en la que intervenían nuestros compañeros de partido Rafael Ripoll y Sandro Algaba, junto al concejal de Plataforma per Catalunya, Daniel Ordóñez. La mesa redonda, que también contó con la intervención de José María Ruiz del Partido por la libertad, fue todo un ejemplo de lo que es trabajar a nivel local, el sacrificio personal que supone atender a todos los vecinos que así lo necesiten y luchar porque su vida sea más llevadera en muchos aspectos, así como las satisfacciones que tanto a nivel personal como a nivel de grupo eso da. 

Al día siguiente, Juventud Nacional acudió al Santuario de Covadonga, a ese lugar donde Don Pelayo capitaneó a ese grupo de asnos salvajes –así les llamaban los moros- que consiguieron derrotar a un ejército sensiblemente superior en número y comenzaron la Reconquista de España en el 722, episodio que finalizó en el 1492 con la toma de Granada. 

Más de 700 años de Reconquista que nos demuestran que la lucha contra el enemigo nunca ha sido fácil y de resultado rápido, pero que por ello, nunca deben bajarse los brazos ni olvidar que nuestro objetivo es que las generaciones venideras vean el resultado de nuestra incansable lucha. 


En este sagrado lugar, rendimos homenaje a Don Pelayo y todos sus compañeros, recordando esos momentos de batalla, durante los cuales muchos querrían abandonar, pero gracias al apoyo de sus compañeros y su fe en la victoria, consiguieron continuar hasta lograr su empresa, gracias a la cual nuestro país comenzó una intensa historia que finalizó desterrando al Islam de nuestra nación. 

En esta jornada, comprendimos mejor la historia de lo que allí ocurrió y visitamos la Santa Cueva, lugar donde los cristianos resistieron estoicamente al terror moro y donde Don Pelayo recibe cristiana sepultura. 

Después de quedar maravillados por el lugar y vivir una mañana emocionante recordando las gestas de nuestros antepasados, donde todos los asistentes se contagiaron del espíritu que trasmite este sagrado lugar, se visitaron los Lagos de Covadonga, un paraje sin igual de nuestra geografía que nada tiene que envidiar a los destinos de mayor renombre mundial.